Ya estábamos en Chile pues el tour del salar nos dejò en San Pedro de Atacama, un pueblecito muy pequeño (5 calles) perdido en mitad del desierto, con todas sus casas de adobe, recordaba los pueblitos de las pelis de mejicanos, que para nuestra sorpresa esta lleno de turismo, pero con un rollito parecido al que se respira en el parque natural del Cabo en verano ( hippies, artesanos, viajeros.....)




la tarta consistió en una chorriana (patatas fritas, huevo revuelto, salchichas, carne y queso fundio) acompañada con sus cervezas y unas cerillas sustitulyendo a las velas "hay que apañarse"


Hacia un calor del carajo, hasta existe un semáforo para la radiación solar que casi todo el día marcaba "EXTREMO".
Pasamos unos días allí, pero al intentar seguir nuestra ruta que nos llevaría al norte argentino y de allí a Paraguay, nos informan que debemos esperar 6 días hasta que haya plazas en los buses que cruzan la frontera, ¿que hacer? nada, cambiar los planes, "Además necesitamos llegar a la Patagonia antes de que el verano se termine allí" y nos marchamos a Santiago de Chile, solo 26 h. màs de bus.
Aún cansados del viaje, decidimos seguir un poquito mas y llegar a Valparaiso, ciudad en la costa del Pacifico que Ali tenia ganas de visitar, ya que la conocía por los libros de Isabel Allende, y desde luego fue todo un acierto, pues resultó ser una ciudad bellísima, con un carácter muy bohemio y una arquitectura colonial inglesa increíble.
Justo llegamos a tiempo para celebrar allí el cumpleaños de Mario ???? salir un poquito de fiesta y disfrutar de algún conciertillo en uno de sus muchísimos bares.
No paramos de andar por sus calles empinadas y ir de colina en colina viendo el arte que está por todos lados, ya que practicamente toda la ciudad esta llena de graffitis y pintadas chulísimas (también mucho graffiti guarro) y un gusto por lo estético fantástico.
Uno de los días hicimos una excursión para visitar Viña del Mar, que en 10 días celebra su festival de música nº 50, y después visitar
Horcòn, un pueblo pesquero que no nos agradò del todo aunque pasamos allí la tarde tirados en una pequeña playa antes de volver y subir a un bus esta vez sì, dirección Argentina.
reloj floral de viña del mar
P.D. Muchas gracias a todos por vuestras felicitaciones y aunque sabemos que lo de poner comentarios se complica de vez en cuando, queremos que sepáis que nos alegran mucho y nos hacen reír otro tanto.
Y por supuesto saludar a los nuevos lectores y agradecer a los asiduos su apoyo (con esto de los años me he vuelto sentimental, snifffffff)